Pieles Reactivas II

En este artículo,  intento completar el primer artículo sobre pieles reactivas que publicamos anteriormente.   Si repasamos de nuevo el pH de la piel con otro esquema que complementa el del artículo anterior:esquema_pieles_reactivasVemos la importancia de que no baje el nivel lipídico de la piel para mantener su permiabilidad, pudiéndose observar en la siguiente micrografía de una piel alterada (B):

esquema_pieles_reactivas2

 

 

 

 

 

 

Fig. 2. Increased serine protease activity in atopic dermatitis (top) compared to normal (bottom). Orange fluorescence correlates to serine protease activity. Fluhr, JW, Bankova L, Dikstein S. Skin surface pH, mechanism, measurement, importance.

Para aunar ambos conceptos pH y nivel de lípidos, podemos modificar las cremas bases anteriores, añadiendo como he dicho lo que nos sea más conveniente para tratar la alteración de la piel que se nos presente.

Pongamos un ejemplo; se nos muestra una piel descamada, enrojecida y a primera vista presenta rubor pero no calor de la zona afectada, pongamos que la descamación es seca en forma de piel que fácilmente al tocarla cae como escamas blancas (tipo caspa).

esquema_pieles_reactivas3

Podríamos ir a nuestro material dermatológico y pensar en variantes de psoriasis (sin entrar en qué patología exacta es, sino nos trae una anamnesis hecha previamente), y los tratamientos recomendados, incluirían con receta médica una antiinflamatorio tipo triamcinolona acetónido al 0,1%, y un modificador del pH (entre otras propiedades que ya conocemos) tipo urea al 5%-10%. Enviándonos algo así:

formulacion

 

 

 

 

 

Pudiendo usar las cremas bases anteriormente descritas en este 95% de emulsión O/W. Y muchas veces como queratolítico para eliminar la piel muerta nos pondrían Ácido acetil salicílico a diferentes concentraciones.

Esta fórmula serviría como tratamiento de choque, pero tiene a mi juicio varios problemas:

-Se necesita receta para hacerla.

-No se puede usar de forma continua por el corticoide (e incluso por la infección fúngica secundaria si se usara de forma continuada),

-No tiene acción bactericida ni fungicida de la piel de la zona dañada (ver bacteria en artículo anterior).

Si unimos estos 3 factores, vemos que claramente está orientada para su uso en un muy corto periodo de tiempo. Por lo que para terminar este segundo artículo voy a proponer una crema de uso habitual que podríamos dar al paciente, una vez termine ese tratamiento de choque en la fase más virulenta o de brote de la patología, que bajaría con la fórmula anterior.

Nuestro nuevo objetivo por tanto sería:

-Una crema de uso diario, sin receta médica y a un coste asequible para el paciente.

-Normalizar el pH y las bacterias de la piel afectada.

-Que tenga una textura cómoda (por ejemplo que no sea excesivamente grasa como una vaselina), para un uso en una vida normal.

-Que tenga bien componentes naturales (de gran aceptación en nuestra sociedad actual), bien directamente añadimos el principio activo si vemos que necesitaríamos demasiado extrapón/aceite esencial de la planta requerida para su acción.

Tomaríamos cualquiera de la cremas que hemos propuesto en este y el anterior artículo y substituiríamos el agua por extrapones, y parte de la fase oleosa por aceites; con actividades cicatrizantes, emolientes y desinfectantes. Y ajustaríamos con una disolución tampón o reguladora el pH final a aproximadamente y en general a pH=5,5 (según la zona del cuerpo a tratar, y la edad del paciente, podríamos variarlo).

De elección sirva como breve guía (de los miles que podríamos utilizar elijo estos por mi experiencia/resultados vistos y por la facilidad de conseguirlos en nuestro distribuidor de productos químicos habitual):

Emolientes/Cicatrizantes: extrapones o aceites esenciales de caléndula o margarita (por el bisabolol  entre otros principios activos), avena, y aloe vera, así como quizás un poco más específica la centella asiática.

-Bacterizidas/Fungicidas: utilizando sólo plantas para esta acción podríamos usar aceite de malaleuca (ojo con el olor final de la fórmula) y/o aceite esencial o extrapón de tomillo, ambos con actividad bactericida (incluso atacan formas víricas) y algo fungicidas. Pudiendo complementarlos según requiera la fórmula con derivados bencénicos también muy bactericidas, tipo el butil hidroxi tolueno (BHT), aunque está peor visto actualmente por los clientes (por sus posible efectos teratogénicos).

En el próximo artículo sumarés todos estos conceptos en varias fórmulas finales con diferentes usos, y las extenderé y adaptaré con ejemplos concretos para tratar diferentes patologías. Y profundizaré en el siguiente concepto que será como evitar o al menos disminuir  el dolor/picor de la zona afectada.

Si quereis alguna concreta por favor no dudar en escribirme con el caso clínico y fotos si es posible a: hernandez.maximiliano@gmail.com.


Autor

maximiliano_perezMaximiliano Hdez

Colaborador de Farma Química Sur S.L., Licenciado en Farmacia,

Postgrado universitario en Homeopatia y Ortopedia. Formulador por vocación y estudioso por adicción.

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